by VanityVam
Días atrás, hablando con Fernando en 140 caracteres, es decir, tuiteando, salíó el tema del sillón, pero no un sillón cualquiera….. MI SILLÓN.
Durante muchos años fue mi medidor de afinidad con los hombres, me explico!.
Empezaba una relación y llegado el momento le invitaba a mi casa durante el fin de semana.
¡ Y ………….. momentazo de la verdad!
Si hay un lugar de mi casa donde me siento bien, no solo por lo confortable que pueda ser, es MI SILLÓN.
Es el que me espera todos los días y me dice; “Puedes relajarte y descansar, ponte cómoda y a disfrutar”.
Como podéis comprobar la relación que tengo con el, es muy especial y claro, llega un tercero para entrometerse en esta relación de complicidad y bienestar.
Yo recuerdo como era la escena: Yo en mi salón de pie observando a mi pareja sentado en el sillón, pensaba: “No pega nada con mi sillón”. Solo podía imaginar a esa persona día tras día ahí, sentado en mi sillón rompiendo la complicidad entre MI SILLÓN y YO. Solo podía pensar en que nunca me llegaría a sentir tan a gusto compartiendo MI SILLÓN con el, como en mi confort en soledad.
Se que suena algo frívolo, pero ha sido una realidad en mi vida durante muchos años y un gran medidor de como iba la relación, mientras dos se recuestan en la misma dirección……… todo va bien, ahora ya, cuando uno dice me voy para el otro lado que estoy más cómodo………. malo, algo empieza a fallar!!
PD:Hace un año que comparto MI SILLÓN y que a gusto estamos los tres!!!1
ANGELA




