TETAS, CULOS & VICEVERSA

Publicado: marzo 17, 2010 en Reflexiones

by ANGELA

Tetas-culos, culos-tetas, el orden no afecta a lo que los hombres tienen en su cabeza de forma constante.

Y chicos, ante todo, esto no es una crítica ya que si yo fuera hombre me tatuaría ambas cosas en mi iris para ser la única imagen que viera a lo largo del día.

Pero si es una crítica a lo que supone para nosotras vuestra fijación a estos dos símbolos femeninos, aunque vuestro culito cada día nos chifla mas, no es ni la primera vez ni será la última que giro mi cabeza para ver un buen culillo pasar.

Pero del vuestro hablaré en otro post.

Ahora hablaré de la esclavitud a la que nos tenéis sometidas para luchar día a día contra el efecto de la gravedad.

Incontable horas subidas al step, recorriendo kms sin rumbo para que ese músculo de la retaguardia se mantenga el máximo tiempo posible sin sufrir esa relajación temida.

Pero no llega con esto y nos compramos todas los tratamientos específicos que salen al mercado y a ser posible con algún aparato que el vendedor muy hábil nos ha encalomado para que nos penetre la crema hasta el hueso de la cadera.

Y que decir de los electrodos que nos ponemos en el pompis mientras vemos la t.v, que nos producen espasmos musculares involuntarios, uff, yo no se si esto será bueno para el cerebro.

Y pasamos a las tetas, que decir tiene que si hemos tenido hijos, eso ya no hay quien lo arregle, nos queda buscar un buen bisturí y aquello de ir sin sujetador y con los pezones mirando al frente solo queda en el recuerdo y ….. en alguna fotografía..

Hombres del mundo, os dais cuenta a la tiranía a la que nos vemos sometidas con el fin de que os fijeis en nuestros culitos y tetitas y no convertirnos en mujeres invisibles al lado de esas jovencitas que tienen todo en su sitio?

                                                                                                                           ANGELA

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comentarios
  1. Tuska dice:

    Mmmhh… Angela, yo tengo que decir que en realidad tu última frase (aunque inconsciente) contiene al auténtico culpable de la esclavitud a la que nos sometemos para que nuestra retaguardia y delantera sigan en perfecto estado de revista:

    “la tiranía a la que nos vemos sometidas con el fin de que os fijeis en nuestros culitos y tetitas y no convertirnos en mujeres invisibles al lado de esas jovencitas que tienen todo en su sitio”…

    ¡¡¡AHÍ ESTÁ!!! ¿¿LO VES?? “…al lado de ESAS JOVENCITAS…”
    Ésa es la verdad, la GRAN VERDAD. Admitámoslo de una vez. No nos echamos antiestrías, anticelulíticos, antiagings, antigravitatorios y antitodo por ellos, los hombres. No nos maquillamos con un esmero digno de un cuadro de Velázquez por ellos. No nos encaramamos a unos stilettos de 12 cm por ellos. No nos rascamos el bolsillo para comprarnos el Speedy-de-Louis-Vuitton-de-los-de-verdad por ellos, no vamos en busca de esos complementos divinos, ese modelazo que vimos en la Vogue de este mes por ellos… ¡¡NO!! Lo hacemos POR ELLAS. Por puritita competencia. Para que nos miren de arriba a abajo con un verde destello de envidia en sus ojos. Para que palidezcan de frustración al ver el bolso de 1.000 eurazos que balanceamos con aire despreocupado en nuestro antebrazo al andar, siendo nosotras muy conscientes de que ellas sí saben, vaya si lo saben, que es carísimo y exclusivo (aunque no sepan que para poder permitírnoslo hemos tenido que renunciar a las vacaciones). Porque los hombres, en realidad, nos miran igual si llevamos un Versace o unos jeans ajustados y una camiseta escotada de Bershka. Porque no les importa que los zapatos sean Stuart Weitzman o de Zara. Con que sean femeninos y de tacón, les vale. Pero… NO NOS VALE A NOSOTRAS!!! Porque nosotras sabemos que para que los hombres nos miren basta con exhibir una mitad y sugerir la otra mitad de nuestra anatomía, pero ¡ah, para que te mire una mujer! Eso, amigos míos, ya son palabras mayores. Y por eso cuando vamos a una cena en grupo no nos interesamos por LOS que van, sino por LAS que van. Porque así sabremos cómo se las gasta el enemigo… Incluso aunque estés felizmente casada lo haces: para poder volver de la cena con la íntima satisfacción del “Si… puede que no tenga el culo esculpido de Fulanita, o la cinturita de avispa de Menganita, pero… yo estaba muuuucho más guapa!!” 🙂

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  2. asalgueiro dice:

    Hola Tuska, como siempre tan elocuente, a lo que te refieres sería otro post ya que la última frase se refiere a que las mujeres a una determinada edad nos volvemos invisibles ya que la juventud pisa fuerte con su culito prieto y respingon, con su piel tersa….. y podría continuar pero no quiero deprimirme, jejeje.

    Por el poder adquisitivo que se tiene a una cierta edad por supuesto que podremos ir estupendas y pavonearnos con ser marquistas, pero por ahora los grandes diseñadores no hacen que nuestros culos se posicionen correctamente.

    Tuska el poder que te da la juventud es tremenda que solo podemos combatir con sabiduria.

    Pero ya abriré un post con esa tremenda lucha que tenemos entre mujeres por la CORONA.
    beso

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  3. Tuska dice:

    Ah, no, no, discrepo. Las jovencitas tendrán las tetas y el culo en su sitio, desafiantes, con aire firme y marcial, vale. Y sus abdómenes puede que luzcan sin pizca de laxitud o grasa, vale. Y sus piernas tal vez no muestren asomo de celulitis, de acuerdo. Pero el erotismo de una mujer consciente de sí misma, “vivida”, serena, intelectualmente rica, con una personalidad cuajada de matices, de sombras, de recovecos… es mucho mayor, digan lo que digan y pensemos lo que pensemos, que el encanto de la “por ahora” afortunada poseedora de un culo y unas tetas de portada de revista. Ahora somos nosotras las que buscamos jóvenes efebos que nos den marcha cuando los cuarentones entran en la andropausia. 😉 Madonna, Demi Moore… Si hasta pasa con las modelos: las Crawford, Schiffer, Evangelista y Campbell les comen la merienda a las pipiolas de veintipocos!!!

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  4. asalgueiro dice:

    Sobre que nos encantan los jovencitos, por supuesto, hablo en un post de ello.

    Por supuesto que nuestro erotismo es mayor y podemos hacer que cualquier hombre, da igual su edad, se vuelva loco, pero para ello tenemos un “trabajo”, cosa que las jovencitas no lo necesitan ya que poseen el elixir de la juventud.

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  5. pajaro pajero dice:

    Hola lindos pensamientos pero no podemos luchar contra nuestros pensamientos. creo es mas facil pedirnos que se detenga nuestro corazon…
    Las fotos tb tienen gran estetica. Espero poder leer mas de tus pensamientos.

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  6. Anónima dice:

    Cuidado con los electrodos, a mi me fastidiaron el páncreas poniéndomelos en la tripa, y ahora soy diabetica!!!!!!!!!!!

    Muy buen artículo!!

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  7. toreto dice:

    puras mamadas dicen

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