Posts etiquetados ‘mujeres’

by VanityVam

cotilleo

Leyendo una entrevista  a Sophie Marceau, actriz francesa, me ha sorprendido gratamente las declaraciones que ha realizado y sobre todo una frase que decía así:

“Cuando las mujeres nos contamos la vida, no cotilleamos:

es filosófico”

¿Como os ha quedado el cuerpo?, pues me imagino que como a mi, asintiendo con la cabeza ladeada y soltando todo el aire por la nariz en señal de afirmación categórica.

Power (colaboradora del blog) ya había escrito un post refiriéndose a las reuniones de amigas y es que es algo que todas necesitamos para soltar todo el lastre que se nos va acumulando sobre nuestras espaldas. Con esto no quiero decir que empecemos a poner verde a todo el mundo…… solo necesitamos hablar de “nuestras cosas” y así esas mujeres que nos escuchan van ayudándonos a desprendernos de todo ese peso que nos impide avanzar.

A pesar, lo he dicho muchas veces, de que las mujeres podemos ser entre nosotras nuestras grandes enemigas, convertirnos en el ser mas cruel que pueda haber en la tierra, también podemos crear en un suspiro la solidaridad femenina.

Cuando compartimos nuestros pensamientos, ideas, vivencias…. con nuestro grupo de amigas, no solo nos apoyan, se convierten en un catalizador de opiniones que nos pueden ayudar a seguir por el camino que llevamos o a ver la conveniencia de tomar pequeños cambios.

O siempre  te queda otra opción, pagar una pasta en psicoanalistas, tu decides!

                                                                                                                                                                                              Angela

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by VanityVam

Ayer tocó cenita de mujeres, siete para ser mas exacta y cada una de ellas con su historia a cuestas.

A lo tonto cada una empezó a hablar de su vida personal algo que normalmente nos cuesta bien poco en este tipo de reuniones.

Una de ellas comentaba que el tiempo máximo que ha estado sin pareja han sido cuatro meses de su vida, que siempre a pasado de uno a otro y tiro porque me toca.
Desde mi punto de vista no sabe lo que se ha perdido, algo tan importante como vivir experiencias con tus amigas, viajar juntas y poder recordar con lágrimas en los ojos y no de tristeza todos los momentazos vividos.

Otra de ellas que llevaba 5 años de relación intermitente.
Ahora vivimos juntos, ahora lo dejamos, ahora volvemos pero cada uno en su casa.
Han probado todas las modalidades existentes en el mercado pero no adaptan.

La enganchada a la testosterona llena de aminoácidos, es decir, no se le levanta al susodicho ni con una polea.
Ahora prueba con citas a ciegas, psicópata que la llama caramelito y con cerebro primitivo y así una tras otra.

La casada…… sin comentarios.

La quinta mujer tenía una decepción amorosa ya que pilló una conversación de chat a su pareja y sale este tema a debate y la pregunta estrella:

Hablar por chat es infidelidad?

Lógicamente preguntamos por la conversación y nos comentaba que:

– Ahora tengo que irme, puedes poner la webcam que me gustaría verte?, imagen y respuesta: ¡Estupenda! Ummmm.

POR UNANIMIDAD INFIDELIDAD SIN METERLA!!!

– Un beso (lleno de coqueteo), pero es para mi?, claro mujer, hay alguien mas?

POR UNANIMIDAD INFIDELIDAD SIN METERLA!!!!

Y es que su novio le comentó que eso no era ser infiel, pero….

POR UNANIMIDAD INFIDELIDAD SIN METERLA!!!!!

Otra enamorada esperando que llegue su chico después de casi dos meses sin verlo.

Y yo que os voy a contar de mi historia que no sepáis ya;))))

ANGELA

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by VanityVam

Recientemente en el telediario  de las 15:00 me sorprendió una noticia que esperaría encontrármela en un programa nocturno de La Tarrega, pero no en un informativo, que de hecho no está nada mal que el presentador sea historiador algunos segundos, aunque sea de un “producto erótico festivo”.

Hablo de un bien muy preciado por las mujeres de nuestro tiempo, pero que he descubierto que también lo ha sido en la antigüedad.

Hablo del VIBRADOR y me voy a trasladar en el tiempo,

El deseo de la mujer se consideraba una enfermedad, denominada PAROXISMO HISTERICO, que provenía del útero, era combatida proporcionándole a las damas un masaje con los dedos en la vulva y nos remontamos a los tiempos de Hipócrates………….. y la señora salía del consultorio satisfecha y con un poquito menos de “histeria” después de su sesión, que en pocas palabras se definiría, masturbadora.

Y así que en la época victoriana hubo una “epidemia” de mujeres con “histeria”, Como  la autoestimulación  de su clítoris estaba mal vista ,no se podían automedicar  para combatir su “enfermedad” ,los maridos llevaban a sus mujeres al médico para que las “curase”, esta infidelidad oculta solo se nos podía ocurrir a nosotras ,las mujeres, con nuestra inteligencia Mitúrgica.

En esa época se inventó la hidroterapia en los balnearios de Europa y Estados Unidos y allí iban las mujeres para que le dieran unos “chorros”, entre las piernas, bueno quien no ha aprovechado alguna vez el chorrito en el jacuzzi, eh?……..

Un Señor médico muy listo y con una luxación de hombro por ejercitar tanto el movimiento orgásmico contra la histeria femenina, inventó un aparato electromecánico  en el año 1880.

La empresa Weiss empezó a fabricarlos en serie, como elemento terapéutico para ayudar a las “pobres enfermas”, me las puedo imaginar con el aparatito y dándole a la manivela o a los pedales, que coordinación tenían que tener estas mujeres!!!!!

Din.Don, señora!, le presento el último estimulador que ha salido al mercado y la mujer en bata y con los rulos puestos recibe a este vendedor puerta fría con los brazos abiertos…………… el segundo producto de estos señores con el tiempo fue el aspirador.

Paso una etapa de desolación ya que estaba mal visto por ser utilizado en pelis porno.

Y hasta nuestros días del TUPPERSEX, que ya nos los compramos de varios colores por aquello de la cromoterapia  y tamaños, y es que , quien no recuerda a Charlotte de Sex In the City con su vagina deprimida, hoy simplemente los ginecólogos le han cambiado el nombre por DEPRESIÓN.

Espero que pronto se vendan en farmacia con receta médica.

 ANGELA

by VanityVam

Hay algo que innato en el género femenino, nacemos programadas para HACER PREGUNTAS.

PREGUNTAS que tienen dificil respuesta por parte del género masculino.

Sinceramente,  como mujer que soy aún no entiendo muchas PREGUNTAS que les hacemos a ellos, hasta pienso que son simplemente muletillas, puesto que no tienen una razón de ser contestadas y que da igual lo que respondan ya que nunca será correcto.

Siempre pensaremos, -“claro, nos dice esto para……”, “Dices esto y piensas lo contrario” …….., así un sinfín inseguridades femeninas.

Hay una frase que siembra el pánico mas profundo entre los hombres de todas las culturas y civilizaciones.

¿ME QUIERES?

El hombre cuando escucha esta “reflexión femenina”, se queda inmovilizado ya que tiene pocos segundos para contestar, pero no de cualquier forma o con un simple si, lo que los oídos de la mujercita que tiene enfrente quieren escuchar.

Muchos de ellos no tienen la capacidad de una mente rápida y vivaz y …………………………. la han cagado!!!!!!!!!!!!

Y que no se les ocurra decir: “A que viene esa pregunta, sabes que te quiero”, “Si estoy contigo, es porque te quiero”

Y rapidamente ella salta enfurecida y compungida:”Ves como te tenía que preguntar, ya sabía yo que la cosa no andaba bien”, ” Me quieres, pero no me lo dices nunca”, “Si antes me querías un 10, ahora es un 4”, “No me has mirado a los ojos mientras me lo decías”, “Tu tono de voz no es acorde con tus palabras”, “Si ya sabía yo……………..”.

Si lo vemos desde esta óptica parecemos carniceras de sentimientos.

Ellos son mucho mas simples que nosotras, están/no están, quieren/no quieren.

Pero mira que nos complicamos la vida las mujeres con esas hormigas endemoniadas que pululan por nuestro cerebro haciendo que salgan de nuestras bocas todas esas preguntas sin respuestas correctas.

                                                                                                                                                                                                          ANGELA